Cruzada de la CNMC contra la empresa pública Renfe Viajeros S.A.

    Con este tipo de resoluciones, resulta palmario que la actitud de la CNMC es una cruzada contra todo lo que supone el sector público, escudriñando y retorciendo las normativas y argumentando con una suerte de suposiciones, presunciones y valoraciones subjetivas para otorgar prevalencia al sector privado.

    09/04/2020.
    Tren AVE de Renfe Viajeros S.A.

    Tren AVE de Renfe Viajeros S.A.

    Esta semana, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado una resolución donde, una vez más, escenifica su preferencia por lo privado frente a lo público.

    En esta ocasión, rebate las razones que justifican la vigencia del Acuerdo Marco propuesto entre la Entidad Pública Empresarial ADIF-AV y RENFE Viajeros.

    Cuestionan el Plan de Negocio presentado por RENFE Viajeros en el Proceso de Adjudicación de Capacidad Marco correspondiente al paquete A para operar en los corredores Madrid-Barcelona, Madrid-Levante y Madrid-Sur por una duración propuesta de 10 años, algo contemplado en la Ley del Sector Ferroviario (LSF) cuando esté fundamentado por la existencia de contratos comerciales, inversiones especializadas o riesgos, como la existencia de contratos suscritos por el candidato en el marco de, por ejemplo, la prestación de servicios sujetos a obligaciones de servicio público (OSP). En este caso debería ser suficiente justificación para autorizar a celebrar el Acuerdo Marco por una vigencia de 10 años los contratos programas que Renfe Viajeros mantiene con la Administración General del Estado, hasta el 1 de enero de 2028 con opción a 5 años adicionales de eventual prórroga, y con la Generalitat de Catalunya.

    La existencia de inversiones especializadas para la prestación de los servicios incluidos en el Acuerdo Marco también es motivo para justificar la extensión de la duración de su vigencia más allá del periodo de 5 años general previsto en el artículo 38 de la LSF. RENFE Viajeros ha suscrito acuerdos para el suministro de un total de 49 nuevos trenes de alta velocidad, 30 TALGO AVRIL y 19 formados a partir de la adaptación de coches de la serie 7 también de TALGO, incluyendo la adquisición de nuevas locomotoras, lo que supone una inversión superior a los 900 millones de euros en material rodante de alta velocidad, asumiendo así unos riesgos que la sitúa en una situación de desventaja frente a las otras candidatas si se fija el periodo de vigencia del Acuerdo Marco con Renfe en cinco años , mientras que a ILSA y RAILSFERA se les pre-adjudica un Acuerdo Marco por un periodo de 10 años. No es admisible que la decisión de la CNMC se sustente en débiles argumentos, meras hipótesis y conjeturas, así como flagrantes juicios de valor con una enorme falta de rigor, aspectos que quedan reflejados cuando por ejemplo en su informe, la citada Comisión argumenta lo siguiente, sirvan las que a continuación se exponen por todas ellas:

    “El incremento de la capacidad marco adjudicada no parece justificar la adquisición de 49 trenes señalado por RENFE Viajeros”.

    O bien cuando recoge el siguiente juicio de valor en cuanto a las características técnicas y destino de los futuros trenes:

    “Por el contrario, las características técnicas del mismo, como el ancho desplazable o los equipos de señalización, indican que su utilización podría ser en otros corredores de la red en ancho variable o la anunciada entrada en el mercado francés.”

    Con este tipo de resoluciones, resulta palmario que la actitud de la CNMC es una cruzada contra todo lo que supone el sector público, escudriñando y retorciendo las normativas y argumentando con una suerte de suposiciones, presunciones y valoraciones subjetivas para otorgar prevalencia al sector privado.

    De todos es conocida la apuesta y defensa de CCOO por los servicios públicos, por lo que suponen de reparto social e igualdad de oportunidades, y situaciones como la que ahora nos toca vivir, con una pandemia que ha evidenciado las consecuencias tan desastrosas de las nefastas políticas neoliberales donde ha prevalecido el beneficio privado frente al beneficio público y que han dejado a la sanidad pública bajo mínimos, pero que ahora, aplaudimos desde los balcones para mostrar el reconocimiento de toda la ciudadanía y esto nos afianza en nuestra posición.

    Parece mentira que la CNMC, un organismo que se financia del bolsillo de todas y todos los españoles, intente, con sus pronunciamientos, situar en mejor posición a las empresas privadas, sin mirar, que ocurre en aquellos países donde hay varios operadores (públicos y privados), como el ruinoso caso de Inglaterra, y que es el erario público el que acaba pagando las ruinas privadas como nos ocurrió con la banca o el túnel de la TP Ferro Concesionaria, S.A del Sr. Florentino.

    CCOO siempre hemos estado en contra de la liberalización del transporte por ferrocarril y hemos apostado por un modelo público que asegure la movilidad de todas y todos los ciudadanos, independientemente de su lugar de residencia o su nivel de rentas, aunque, una vez más, las políticas neoliberales han prevalecido y nos han encaminado hacia un escenario muy diferente del que nosotros defendemos.

    No somos tan ilusos como para pensar que la CNMC favorezca a una empresa pública que, aceptando las reglas del juego, compite por el mercado del transporte de viajeros por ferrocarril, pero si exigimos que no se busquen subterfugios para beneficiar la iniciativa privada, cuyo único objetivo es obtener beneficios económicos sin tener en cuenta la rentabilidad social.

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